Una Vieja Escuela

Era un sábado, medio día, donde recibí la llamada de un amigo comunicándome que necesitaba un contacto porque tenía una fuga de agua en su edificio, lo que le impedía a él y a sus vecinos hacer uso de los servicios. Le brindé el contacto.

Cuando fui a visitarlo en horas de la noche, me sorprendí mucho porque la fuga de agua continuaba y se estaba dando en la sala de un señor de aproximadamente ochenta años. Al ver eso, inmediatamente hice una llamada a un amigo cercano y experto en el tema haciendo la mención que se estaba inundando la casa de mi abuelo. Por la amistad, apareció en veinte minutos con un equipo de apoyo. Problema resuelto. Vecinos contentos.
Quedé impactado con la acción de agradecimiento de este señor: Se paró de su sillón con dirección al bar, seleccionó uno de sus Pisco y "que Pisco", lo abrió y uno por uno lo fue sirviendo a cada persona que lo ayudo a solucionar su problema. Terminó su noche con un: Salud por Ustedes maestros !

Esa situación, me dejo sin palabras. ¡Qué señor! 
En qué momento perdimos esa tradición.

Salud !