Un desconcertado salud


Una de mis frases favoritas es “Es tiempo de Pisco”. Me pareció un sueño al regresar a Lima y recibir la noticia que las fans page de Pisco están de moda; ello se tornó una pesadilla cuando descubrí el por qué. Era una lluvia de comentarios negativos y baja calificación para reconocidas marcas de Pisco. Tenía que descubrir la causa.

Bruselas era la respuesta. Para entender mejor me pregunté: Si no somos pisqueros, ¿Cómo así nos enteramos del concurso? Resulta que las empresas de producción de nuestra bebida tomaron una mala decisión para participar, no entraré en detalles.

Después del episodio del concurso, los medios nos bombardean con la exportación hacia Chile. Acá hice una pausa ¿Es en serio? A los peruanos les fastidia que nuestros productores de pisco exporten la bebida y por el hecho de respetar una legislación van a venir hacer campaña para desprestigiarlos. 

¿Saben cuánto de participación tiene nuestra bebida nacional en el mercado chileno? 

Te guste o no Chile es el país donde más se exporta, representa el 35% del total. De acuerdo, no tiene el nombre Pisco, se presenta como destilado de uva peruana. ¿Quién no conoce una botella de nuestro Pisco? La botella de un Porton o Viña de Oro por ejemplo. Imagina que eres un turista en Chile y degustaste una de esas marcas, si te agrado vas a identificar la botella en otro mercado donde sí y solo sí tiene el nombre de Pisco.

Ahora que he ordenado las ideas, creo que nuestra sociedad es de fácil manipulación y estamos llenos de falsos patriotas que están mal informados y se lanzan a comentar o tomar represalias. También me he percatado que aún existen peruanos que escuchan la palabra Chile e inmediatamente se encienden. Debemos vivir el presente y dejar el pasado atrás, no cargar con ello.

Sé que el tiempo nos dará la razón, se llama Pisco y se apellida Perú pero ello va a demorar y por ahora solo deberíamos tener como misión querer lo nuestro y promoverlo.